Finlandia, 21 de noviembre.- El can compitió junto a su humano en una carrera de obstáculos, pero las cosas no salieron como estaban planeadas. El video resultante es una oda a la ternura y la espontaneidad.

¿Qué harías si te encontraras en el inicio de un camino lleno de golosinas, juguetes y cosas brillantes, mientras que tu humano favorito está en el final del trayecto, llamándote a gritos?

Este golden retriever resolvió la cuestión fiel a sus principios y, aunque no ganó la competencia de obediencia a la que lo había inscripto su amo, produjo uno de los videos más tiernos de la web.