Nueva Zelanda y Australia dieron ayer el disparo de salida a la ‘Hora de la Tierra‘, el apagón mundial de al menos una hora que tiene como propósito recordar a la humanidad de la necesidad de luchar contra el cambio climático.

A la propuesta también se sumo China, que impacto cuando apagó las luces que iluminan el tramo de la Gran Muralla cercano a Pekín. Además de la capital China, unas 120 ciudades más del país asiático se sumaron a la campaña para promover el ahorro energético. A la ‘Hora de la Tierra’ se sumó Francia apagando las luces de la Torre Eiffel, el Arco de Triunfo y la catedral de Notre Dame.

Otro de los 147 países que realizaron el apagón fue Inglaterra, que hizo permanecer a oscuras el palacio de Buckingham, el reloj Big Ben, la catedral de San Pablo y el castillo escocés de Edimburgo, entre otros.

La oscuridad también se traslado hasta los monumentos de casi un centenar de ciudades portuguesas, donde hicieron notar su participación con mayor entusiasmo que en 2011.

Argentina no se quedó atrás y colaboró con la ‘Hora de la Tierra’ con festivales para concientizar sobre el cambio climático y el apagón en 28 municipios de 13 provincias entre las que se encuentra San Juan.