La presidenta chilena, Michelle Bachelet, anunció ayer el envío al Congreso de dos proyectos de ley que formaban parte del programa de gobierno del ex candidato presidencial independiente Marco Enríquez-Ominami, decisión que fue criticada por la oposición por considerarla una injerencia en la competencia electoral.

La discusión de ambas iniciativas forma parte de las exigencias del diputado Enríquez-Ominami para otorgar su apoyo al senador oficialista Eduardo Frei en la segunda vuelta presidencial del 17 de enero, cuyo resultado se anticipa reñido.

La decisión de Bachelet, cuya popularidad ronda el 80%, fue criticada por la oposición de derecha que acusó al gobierno de intervención electoral en contra de su candidato el millonario Sebastián Piñera.

"Nadie puede decir que no es el momento para esta última agenda legislativa, como algunos han insinuado, porque la verdad sea dicha, siempre será el momento de hacer lo justo", replicó Bachelet al enviar al Congreso la Reforma Constitucional de Aguas y disponer un debate urgente a la ley de mejora de la educación pública. Dichos proyectos podrían poner en aprietos a la derecha opositora y favorecer a la coalición oficialista a las puertas del ballotage.

En tanto, ayer la Cámara de Diputados chilena aprobó la ley que permite la entrega de la píldora del día después, iniciativa que pone fin a un debate parlamentario de casi un año y fue remitida al gobierno para su promulgación.