El Tribunal Constitucional italiano decretó ayer que una ley que garantizaba inmunidad al primer ministro, Silvio Berlusconi, viola la carta magna, un veredicto que podría reabrir los juicios contra el magnate y hasta minar su Gobierno, aunque el "il cavaliere" descarta su dimisión.

El veredicto contra el denominado "Laudo Alfano", que establece que la controvertida norma "viola el principio de igualdad" de los ciudadanos ante la ley, fue decidido por mayoría tras dos días de deliberaciones de los 15 magistrados que componen el Alto Tribunal. La ley también protegía a otros tres altos funcionarios del Estado.

Tras conocerse el fallo, Berlusconi aseguró que no piensa dimitir, acusó al Tribunal Constitucional de "izquierdista" y aseguró que "estas cosas" no le importan "nada".

"Ustedes saben de qué parte está el jefe de Estado: tenemos jueces de la Corte Constitucional elegidos por tres jefes de Estado de la izquierda que hacen de la consulta no un órgano de garantía sino un órgano político", dijo el premier a los periodistas al salir de del Palacio Grazioli, residencia oficial.

El subsecretario de la oficina del premier, Paolo Boniauiti, en tanto, aseguró que el veredicto es una "sentencia política" que no repercutirá la actual administración nacional italiana.

"Berlusconi, el gobierno y la mayoría continuarán en el gobierno como, en todas las ocasiones desde abril de 2008 lo han requerido los italianos con su voto", afirmó Bonaiuti.

La sentencia, no obstante arrebata a "il cavaliere" el blindaje que lo protegía de al menos 4 procesos, y además de remecer el panorama político italiano, permite vislumbrar consecuencias que podrían ser fatales.