España, 6 de julio.- El ritual ha adquirido con el paso de los años un premeditado procedimiento. Tras una confrontación hombre-bestia, intentan concluir con la rapa final cortando el pelaje del animal.
Sus orígenes son mucho más antiguos de lo que informan los datos escritos encontrados. Según estos, datarían del año 1682. Sin embargo, son muchas las tradiciones orales que conocían la labor mucho antes.
