Gobernantes de todo el mundo presenciaron ayer junto a una multitud estimada en 100.000 personas los festejos por el 20º aniversario de la caída del Muro de Berlín, que dio paso a la reunificación alemana y marcó el inicio del fin de la Guerra Fría.
La jefa de gobierno alemana, la canciller Angela Merkel, y figuras políticas del pasado y presente rindieron homenaje al coraje de los hombres que hicieron posible el derribo del Muro y dijeron que los históricos eventos de hace 20 años muestran que el mundo puede afrontar los nuevos desafíos a su paz y unidad.
Merkel, quien creció en la estalinista Alemania del Este, cruzó simbólicamente la histórica Puerta de Brandeburgo junto al premier británico, Gordon Brown, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y ruso, Dimitri Medvedev, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y representantes de toda la Unión Europea (UE).
Rodeados por una desbordante multitud que desafío una fría y persistente garúa, caída ya la noche, el ex líder soviético Mikhail Gorbachev y el ex presidente y líder sindical polaco Lech Walesa aparecieron también en el monumento considerado un símbolo de la unidad germana. "Juntos derribamos la Cortina de Hierro, y estoy convencida de que ésto puede darnos la fuerza para el siglo XXI", dijo Merkel, uno de los cientos de alemanes orientales que se lanzaron sobre el Muro la noche del 9 de noviembre de 1989, tras anunciarse por error el fin de restricciones de viaje a Berlín Occidental. "Nuestra buena fortuna nos obliga a enfrentar los desafíos de nuestro tiempo", agregó Merkel, que mencionó entre estos nuevos retos planetarios a la seguridad global, el bienestar económico y la protección del medio ambiente.
En un video transmitido sorpresivamente por pantalla gigante durante la ceremonia central, el presidente de EEUU Barack Obama, dijo que aún se sentía inspirado por la valentía de los habitantes de la antigua República Democrática Alemana (RDA) que se rebelaron contra un régimen opresivo. "Pocos habrían previsto que una Alemania reunificada iba a estar conducida por una mujer del estado alemán oriental de Brandeburgo o que su aliado EEUU iba a estar conducido por un hombre de ascendencia africana", dijo Obama. "Pero el destino humano es lo que los seres humanos hacen de él", agregó el presidente.
Frente a los líderes reunidos en la Puerta de Brandeburgo, los festejos llegaron a su punto culminante con el derribo de mil fichas de un dominó gigante que seguía parte del recorrido del Muro por la capital alemana. Walesa empujó la primera de las decoradas fichas de 2,5 metros de altura, que cayeron una a una para simbolizar el efecto cadena que tuvo la caída del Muro en los ex países comunistas de Europa del Este. El primer bloque fue derribado en la plaza Potsdamer Platz y el último cayó a 1,5 kilómetros, frente al edificio del Reichstag. Un rato antes, en el mismo lugar, decenas de miles de personas escucharon un emotivo concierto de la orquesta de la pera Estatal de Berlín bajo la batuta de su director, el argentino-israelí Daniel Barenboim.

