China, 20 de abril.- Un potente terremoto de magnitud 6,6 grados en la escala richter, sacudió el sábado por la mañana el suroeste de China dejando al menos 157 muertos y más de 5.700 heridos, según las autoridades locales que han enviado a la zona a miles de soldados para reforzar las operaciones de rescate.

El temblor tuvo lugar al pie de la meseta tibetana, en la provincia de Sichuan, una región con fuerte actividad sísmica que ya había sido devastada en 2008 por un potente terremoto.

Según se informó, el movimiento telúrico duró unos treinta segundos y su epicentro se situó cerca de la ciudad de Ya’an después de las 8 de la mañana hora local.

Por lo menos unas 10.000 viviendas resultaron destruidas o seriamente dañadas por el sismo, mientras que los equipos de socorro siguen buscando sobrevivientes bajo los escombros, informó el gobierno de Sichuan.

Más de 260 réplicas sísmicas se sucedieron durante el día, indicó el Diario del Pueblo en su página internet.

La agencia de prensa oficial indicó que el sismo del sábado alcanzó una magnitud de 7 grados mientras que el Instituto Geofísico de Estados Unidos (USGS) registró un temblor de magnitud 6,6. La profundidad fue estimada en 12 km, una distancia muy baja que favorece que se produzcan muchos daños.

Inmediatamente luego del sismo, centenares de personas en pánico salieron a las calles, informaron testigos.

"Los miembros de mi familia estaban ya en sus camas cuando comenzaron los fuertes temblores, los armarios comenzaron a sacudirse. Tomamos nuestras ropas y corrimos afuera", dijo un residente de Chongqing que se identificó como Wang.

Aproximadamente unos 6.000 soldados y agentes de la policía fueron enviados de urgencia a la zona para auxiliar en los rescates, y la fuerza aérea pasó a utilizar seis aviones no tripulados para tomar imágenes aéreas y planificar las acciones de auxilio, informó el diario China Nueva.

Con numerosas rutas bloqueadas por deslizamientos de tierra y rocas, un camión con soldados del ejército cayó en un despeñadero, provocando la muerte de un soldado y heridas en otros siete.