Con un dispositivo de seguridad inédito que incluye el despliegue de 10.000 policías y 1.500 militares comenzaron ayer los preparativos finales para el funeral de Estado de la reina Isabel II a partir de las 11 hora de Londres (7 de la mañana de Argentina). La colosal ceremonia promete ser una impactante exhibición de duelo nacional y sin sin dudas será la mayor reunión de líderes mundiales en casi 60 años.

El presidente de EEUU, Joe Biden, y otros dignatarios llegaron a Londres, capital del Reino Unido, para el funeral, al que fueron invitados unos 500 miembros de la realeza, jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo.

Miles de personas continuaban haciendo fila durante todo el día para pasar frente al féretro de la reina en el edificio del Parlamento, desafiando muy bajas temperaturas.

El embajador argentino en el Reino Unido, Javier Figueroa, presentó ayer sus respetos ante el féretro de Isabel II y expresó "las más sinceras condolencias" por su muerte en nombre del pueblo y el Gobierno de Argentina. Más tarde hicieron lo mismo dirigentes mundiales, como Biden y su esposa Jill, el presidente brasileño Jair Bolsonaro, y los reyes de España, Felipe VI y Letizia.

Biden se santiguó y pasó unos minutos con su esposa observando el féretro desde un balcón por el que se van sucediendo las autoridades.

Afecto multicolor. Miles de ramos de flores para recordar a Isabel II inundan Buckingham.

En la tarde de ayer se bajó el telón a la despedida en la capilla ardiente ya que no se admitieron más personas en la cola de más de 5 Km para que todos puedan pasar frente el féretro antes que sea trasladado a la Abadía de Westminster para los funerales.

El rey Carlos III recibió por la noche a los jefes de Estado y de Gobierno y otros dignatarios en el Palacio de Buckingham. También a última hora de ayer se realizó un minuto de silencio nacional para recordar a la reina, quien murió el 8 de septiembre pasado a los 96 años luego de reinar durante 70.

Hoy será feriado en el Reino Unido, y el funeral será transmitido a una enorme audiencia televisiva y proyectado a las multitudes en parques y espacios públicos de todo el país.

La trascendencia de la monarca que más tiempo reinó el Reino Unido se evidencia en la lista de asistentes a unas exequias como no se veían en Londres desde la muerte, en 1965, de Winston Churchill, que lideró al país durante la Segunda Guerra Mundial.

Biden y sus pares de Francia, Emmanuel Macron, y Brasil, Jair Bolsonaro, los monarcas de España, Suecia, Noruega, Luxemburgo, Mónaco, Bélgica u Holanda, o el emperador japonés Naruhito, están entre los invitados al funeral. Algunos ya están en la capital británica, como Biden, llegado el sábado a la noche junto a su esposa Jill, o el primer ministro canadiense Justin Trudeau, que se reunió el sábado con el rey Carlos III y otros representantes de la Commonwealth.

La concentración de tantos mandatarios, y el funeral en general, suponen un reto de seguridad "mayor que los Juegos Olímpicos de Londres de 2012", dijo el subcomisario adjunto de Scotland Yard, Stuart Cundy.

  • EL FUNERAL PASO A PASO

Los funerales arrancarán con el traslado del féretro de la reina desde la capilla ardiente instalada en el Parlamento británico, en la sala Westminster, a la cercana abadía del mismo nombre. A las 7 de Argentina empezará el servicio fúnebre oficiado por el deán de Westminster, David Hoyle, y con un sermón de Justin Welby, líder de la Iglesia Anglicana, de la que el rey de Inglaterra es cabeza desde la ruptura con el Vaticano en el siglo XVI. Tras el servicio, el féretro de Isabel II recorrerá en un afuste tirado por marineros las calles de Londres hasta el arco de Wellington, en Hyde Park Corner, en un cortejo en el que se esperan 1 millón de personas. Desde allí saldrá en coche hasta el castillo de Windsor, a unos 30 Km, donde tendrá lugar un nuevo servicio fúnebre, más familiar, y su entierro, ya en privado.

La Abadía de Westminster tiene capacidad para 2.200 personas.