El famoso Café de París, que en los años de la "dolce vita" recibió a Federico Fellini, Domenico Modugno y Frank Sinatra, entre otras celebridades, fue confiscado ayer por la policía, en el marco de un operativo en Roma contra la mafia calabresa en el que se incautaron bienes por más de 200 millones de euros.
"Una vasta operación contra el patrimonio de los clanes de la ‘Ndrangheta -dueña de restaurantes y locales de lujo en la capital de Italia- tuvo lugar por parte del núcleo especializado de los carabineros y por el Servicio Central de Investigación sobre la Criminalidad Organizada de la Guardia de Finanzas", informaron las autoridades en un comunicado citado por la agencia Ansa.
En el operativo incautaron sociedades, firmas comerciales, casas y automóviles de lujo por un valor total de más de 200 millones de euros, entre ellos el histórico "Café de París" de la vía Veneto, a pocos pasos de la embajada norteamericana en Roma, que se hizo famoso por "La Dolce Vita", que Fellini filmó en 1960.
La requisa incluyó el lujoso "Georges Restaurant", también en la vía Veneto, y decenas de pizzerías, centros nocturnos y departamentos del centro histórico de Roma, donde según los investigadores las "familias" calabresas invierten hace millones de euros provenientes del tráfico de drogas y de armas.
Las medidas, ordenadas por el Tribunal de Reggio-Calabria, involucran en particular inversiones del clan Alvaro di Cosoleto -de esa región del sur italiano-, en el sector de restaurantes e incluye muy conocidos locales en Roma.
El "Café de París", punto de encuentro de intelectuales y artistas en los 60, fue comprado en 2005 por un hombre de negocios calabrés, sospechoso de pertenecer al clan Alvaro-Palamara.
El bar, que ostenta a la entrada la insignia "café de la Dolce Vita desde 1956", cuando por la vía Veneto paseaban las estrellas de cine, supo albergar en sus mesas a muchos famosos y hasta allí llegaban los fotógrafos a la caza de celebridades.
Si otros locales de la zona tenían clientelas más bien especializadas (en el Doney se encontraban los turistas, en el Harry’s Bar los intelectuales y políticos), el "Café de París" siempre contó entre sus habitués a figuras muy diferentes.
Una de éstas fue el director de "La dolce vita", a quien está dedicada una sala del local, aunque el cineasta confesó una vez: "en realidad, en ese bar me habré sentado dos veces".
En 1965, un "fogoso" Sinatra fue protagonista de una pelea entre sus guardias y algunos fotógrafos italianos, gresca que terminó con un apretón de manos a los reporteros y al grito de "go home" de Modugno dirigido a los guardaespaldas de "La Voz".

