Un grupo de científicos empleó un dispositivo portátil que rastrea cambios en las ondas cerebrales para comunicarse con personas en estado vegetativo, algunos de los cuales estaban en esa condición desde hacía más de un año.
En un estudio publicado el año pasado, investigadores mostraron que era posible comunicarse y detectar estados de conciencia en personas en estado vegetativo utilizando imágenes por resonancia magnética funcional. El equipo entonces probó con un dispositivo más costoso para tener una mejor idea de cuántas personas en estado vegetativo son conscientes.
Ahora los expertos instruyeron a 16 personas en ese estado para que imaginasen que cerraban el puño con su mano derecha o que movían los dedos de los pies, y midieron la actividad cerebral mediante electrodos colocados en el cuero cabelludo. “Fue posible detectar que esos pacientes estaban realmente conscientes” más allá de estar diagnosticados como “completamente inconscientes”, dijo el profesor Adrián Owen, de la University of Western Ontario (Canadá).
Los hallazgos de este estudio, que fueron publicados el miércoles en la revista The Lancet, fueron dirigidos por el doctor Damian Cruse, de la misma Universidad, que dijo: “No sabemos cuántos pacientes en estado vegetativo hay. Ahora es posible descubrirlo”. Sobre los beneficios del aparato portátil, el doctor explicó que emplear un resonador magnético requiere mover a los pacientes desde su lugar de internación hacia centros médicos con esas máquinas para someterlos a los controles, además, muchos tienen implantes metálicos, lo que descarta el uso de esos equipos de base magnética. Por eso, Cruse diseñó un dispositivo portátil de electroencefalografía, para acceder a los pacientes mediante, y que se emplea para registrar la actividad eléctrica en el cerebro.
Para acceder a los resultados, los autores compararon las respuestas cerebrales de los pacientes con las de 12 voluntarios sanos. Las conclusiones mostraron que tres de los 16 pacientes podían generar actividad eléctrica cerebral en respuesta a dos instrucciones diferentes. Tal como explicó Owen, “sabemos que estos tres pacientes estaban conscientes porque fueron capaces de responder repetidamente a las instrucciones”. Uno de los pacientes llegó a hacerlo más de 100 veces. Además, curiosamente, tres de los 12 voluntarios saludables no lograron activar las zonas del cerebro que se usan cuando se cierra el puño o se mueven los dedos por lo que Cruse dijo que los pacientes vegetativos habrían estado mucho más motivados por su deseo de mostrar que estaban conscientes. Además Owen expresó que los resultados son preliminares.

