El terrorista que irrumpió en un club nocturno en Estambul en la madrugada del domingo y mató a al menos 39 personas sigue libre mientras las autoridades turcas conducen una extensa búsqueda.

 

Vestido de Santa Claus, el hombre comenzó a disparar en la discoteca "Reina", sobre el río Bósforo, a pocas horas de la celebración de año nuevo.

 

 

Al menos 39 personas murieron, entre ellas 16 extranjeros, y 69 resultaron heridas en el ataque. El ministro del Interior, Süleyman Soylu, confirmó que 21 víctimas ya fueron identificadas y que el terrorista seguía libre.

 

En los primeros reportes se consideró la presencia de varios atacantes, y de que incluso algunos habrían muerto en el ataque. Pero luego se habló un único tirador que se encuentra todavía prófugo, según consigna The Guardian.

 

Ningún grupo terrorista se adjudicó el atentado aún, pero el país ha sido blanco de numerosos ataques por parte tanto del grupo yihadista Estado Islámico como los separatistas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán.

 

El extenso operativo de seguridad anunciado para Año Nuevo, que incluyó 17.000 policías en Estambul, no logró impedir la masacre.