La candidata oficialista, Laura Chinchilla, se imponía holgadamente en las elecciones presidenciales de Costa Rica con casi nueve puntos más que los necesarios para consagrarse en la primera vuelta, de acuerdo con el primer reporte oficial difundido anoche.
La postulante del centroderechista Partido de Liberación Nacional (PLN) obtenía 48,66% de los votos, más del doble que su seguidor inmediato, Ottón Solís, del centroizquierdista Partido Acción Ciudadana (PAC), cuando se había relevado 11,35% de las mesas de votación. Con esos resultados, Chinchilla se encaminaba a ser la primera presidenta en la historia de Costa Rica.
La primera vuelta electoral para designar al sucesor del actual presidente de Costa Rica, Oscar Arias, se desarrolló ayer con normalidad, en medio de un clima festivo y sin que se reportaran disturbios significativos.
Poco más de 2,8 millones de costariquenses estaban habilitados para elegir al mandatario que asumirá el 7 de mayo y gobernará por cuatro años en comicios a los que la oficialista Laura Chinchilla llegó con probabilidades de consagrarse sin necesidad de segunda vuelta, de acuerdo con las últimas encuestas.
Además de presidente, los costarricenses eligieron ayer dos vicepresidentes, 57 diputados y regidores de 81 cantones (municipios). En total, las mesas de votación habilitadas en las siete provincias del país fueron 6.617, de las cuales 37 estaban ubicadas en cárceles, 35 en asilos de ancianos, 85 en zonas indígenas, y el resto en centros educativos.
Los centros de votación abrieron a las 6 locales (las 9 en la Argentina) y cerraron a las 18. El Código Electoral costarricense prohíbe la difusión de encuestas privadas el día de los comicios.
Desde temprano, miles de ciudadanos acudieron a las urnas, en un ambiente alegre, con autos embanderados y haciendo sonar sus bocinas. "Es un día maravilloso", dijo Oscar Arias luego de emitir su voto y se manifestó "orgulloso" de que en Costa Rica "no hubo y nunca habrá un soldado con ametralladoras custodiando las urnas’. "No me da nostalgia; es hora de que me vaya a descansar, a leer mis libros, a oír mi música’, expresó el mandatario, de 69 años, acerca del próximo fin de su segundo mandato (también fue presidente en 1986-90).
Las últimas encuestas atribuían a Chinchilla el 41,9% de intención de voto, suficiente para quedar consagrada en primera vuelta, ya que la Constitución del país centroamericano establece un piso de 40% de los sufragios para ganar en esa instancia. Pero, en caso de que ningún candidato hubiera alcanzara el porcentaje necesario para consagrarse, será necesaria una segunda vuelta en abril. De los otros ocho candidatos a presidente, los mejor posicionados en las encuestas eran Otto Guevara, del derechista Movimiento Libertario (ML), con 22,9% y Ottón Solís, del PAC, con 19,9%. En las horas previas a la votación, la mayor preocupación de los analistas era la tasa de abstención que puede registrarse, que algunas encuestas estimaron en más de 30% del padrón.

