Ramala, 14 de febrero.- El presidente palestino, Mahmud Abás, aceptó hoy la dimisión en bloque de su Gobierno con la intención de formar uno nuevo con mayor representatividad del arco político palestino y a cuyo frente seguirá Salam Fayad.

El Ejecutivo del movimiento islamista Hamás en Gaza ya ha anunciado que rechaza la medida y que no integrará Gobierno alguno que carezca del visto bueno del Parlamento, que se encuentra inoperativo y donde tiene mayoría a raíz de su victoria en las últimas elecciones legislativas, en 2006.

La renuncia fue presentada esta mañana en una reunión extraordinaria en la ciudad cisjordana de Ramala.

Abás la aceptó y encargó a su primer ministro Fayad la formación de un nuevo Ejecutivo que incluya más representantes de diversas facciones políticas palestinas que el que ejercía hasta hoy, vertebrado por la nacionalista Al-Fatah.

El nuevo gabinete centrará su trabajo en ‘movilizar la energía de los palestinos en el apoyo a las instituciones nacionales con el objetivo de establecer de forma rápida en Estado palestino en septiembre‘, informó una fuente gubernamental a la agencia de noticias ‘Maan‘.

‘El nuevo Gobierno representará a todas las facciones de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) -a la que no pertenece Hamás ni la Yihad Islámica- en Cisjordania, Gaza y Jerusalén, e incluirá también personalidades académicas‘, señaló la fuente.

Abás pidió a Fayad que consulte con las facciones políticas, instituciones y sociedad civil la construcción del próximo gabinete, agregó.

Se espera que la reforma del Gobierno se prolongue durante las próximas dos semanas y que reduzca el número de ministros de los 21 actuales a 19.

Además, se creará un nuevo ministerio, que quizás reciba el nombre de Ministerio de la Sociedad Civil, y otros siete modificarán sus funciones.

El portavoz de Hamás, Sami Abu Zuhri, consideró ‘ilegal‘ la dimisión en bloque de un Gobierno cuya legitimidad no reconoce. ‘Esta medida es ilegal y la rechazamos. El Gobierno solo puede ser tal si gana la confianza del Parlamento‘, dijo.

La Ley Básica palestina estipula que todo nuevo gabinete debe ser aprobado por el Consejo Legislativo Palestino en un plazo de tres semanas que se puede prolongar hasta cinco.

Según Abu Zuhri, la decisión del presidente Abás ‘tiene como objetivo crear confusión y ocultar los escándalos publicados por Al Yazira (y el diario británico ’The Guardian’) el pasado mes‘ sobre el contenido de las negociaciones de paz entre Israel y la OLP en la última década.

La situación del gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), añadió el portavoz, ‘es similar a lo que ha ocurrido en Túnez y Egipto‘, donde las revueltas sociales han derrocado a los gobernantes.

Abu Zuhri también señaló que la decisión de cambiar el Gobierno es contradictoria con la convocatoria de elecciones presidenciales y legislativas para el próximo mes de septiembre, anunciada por la ANP el pasado fin de semana y que Hamás también rechaza.

La división política entre la ANP y el Gobierno de Hamás en Gaza han impedido hasta ahora la celebración de comicios, pese a que tanto el mandato presidencial como el parlamentario han expirado. Las últimas elecciones legislativas palestinas tuvieron lugar en 2006, con la victoria de Hamás, a la que siguió un boicot de la comunidad internacional al Gobierno naciente.

Las presidenciales, a las que Hamás no presentó candidato, se celebraron un año antes y fueron ganadas por Abás. La convocatoria de elecciones y la remodelación gubernamental podrían estar influidas por las protestas populares que se han extendido desde principios de año a varios países árabes y que han acabado con los presidentes de Túnez y Egipto y motivado un cambio de Gobierno en Jordania.