El gobierno de La Habana analiza la posibilidad de permitir a los cubanos viajar como turistas al exterior, autorizó la compraventa de viviendas y autos, y aprobó la adopción de medidas para facilitar el ingreso de capitales extranjeros.
Las medidas forman parte de la reforma que inició meses atrás la administración de Raúl Castro sobre la economía y el modelo socialista de la isla.
Los cubanos conocieron ayer la versión definitiva de los llamados "Lineamientos de la política económica y social del partido y la revolución", aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) y que contienen el plan de ajustes que fueron difundidos a través de un folleto.
El VI Congreso del PCC ratificó este plan de reformas en un cónclave celebrado entre el 16 y el 19 de abril. De ahí salió el ítem 265, que se refiere en general al objetivo de "dinamizar e impulsar el desarrollo del turismo nacional", da cuenta de que el gobierno se dispone a "estudiar una política que facilite a los cubanos residentes en el país viajar al exterior como turistas". La inclusión de esa directriz en el documento oficial que traza la política económica y social del país para los próximos años representa en sí misma un hecho destacable,
Desde la Revolución liderada por Fidel Castro en 1959, las salidas de los cubanos fueron limitándose hasta reducirse prácticamente sólo a quienes emigraban o a viajes profesionales o de funcionarios.
En la actualidad, para viajar al exterior por motivos particulares, los cubanos deben ser invitados desde el lugar de destino por su anfitrión a través de una carta depositada en un consulado cubano y su salida debe ser autorizada por las autoridades.
El documento no da detalles acerca de cómo ni cuándo se facilitarán los viajes de turismo al exterior, pero también propone "dinamizar e impulsar el desarrollo del turismo nacional mediante la creación de ofertas que posibiliten el mayor aprovechamiento de la infraestructura creada en hoteles y otros atractivos".
Las propuestas realizadas por el PCC deberán ser todavía convertidas en leyes para su entrada en vigencia.
Aunque ya fueron anunciadas durante el Congreso, otras de las novedades que aparecen en el documento final son la posibilidad de que los cubanos puedan comprar y vender automóviles y viviendas a título particular. También se incluye, la posibilidad de que los habitantes de la isla accedan a créditos bancarios y a otros servicios financieros.
Se propone también estimular la creación de cooperativas de primer y de segundo grado y diseña una descentralización hacia el ámbito municipal para lograr el autoabastecimiento favoreciendo el desarrollo de "mini-industrias" y centros de servicios.
Además, aprobó "continuar propiciando la participación" en el país del capital extranjero como inversiones que deben desarrollar "nuevas fuentes de empleo".
El plan de ajustes establece además la necesidad de establecer políticas de precios acordes con la actualización del modelo económico y de avanzar en la unificación monetaria. En total, la versión final del plan contiene 313 "lineamientos" frente a los 291 originales.

