Por primera vez, en más de medio siglo, los cubanos podrán comprar y vender viviendas de forma particular a partir del próximo 10 de noviembre, según una reforma legislativa aprobada por el presidente Raúl Castro dentro de su plan para “actualizar” el modelo económico socialista.

La Gaceta Oficial de Cuba publicó ayer un decreto firmado por el general Castro y acompañado de varias resoluciones que eliminan prohibiciones vigentes durante décadas y flexibilizan la transmisión de la propiedad de la vivienda que podrá hacerse mediante compraventa, permuta, donación o adjudicación. Lo más destacado es que los cubanos domiciliados en la isla y los extranjeros con residencia permanente podrán comprar y vender viviendas, aunque se mantiene como límite que “ninguna persona tendrá derecho a poseer más de una vivienda”.

El presidente Raúl Castro anunció en abril de 2011 la preparación de leyes para autorizar la compraventa particular tanto de vehículos -medida que entró en vigor el 1 de octubre- como de viviendas. Otra de las regulaciones más esperadas por los cubanos es la flexibilización de la política migratoria -anunciada por el presidente Castro el pasado agosto- y la posibilidad de que se suprima la llamada ‘tarjeta blanca‘ o permiso de salida obligatorio que los habitantes de la isla deben solicitar para salir del país.