Dolor mundial. La comunidad mundial acompañó en el dolor a Italia tras el derrumbe que provocó decenas de muertos en la ciudad de Génova.

 

 

Al menos una veintena de personas fallecieron ayer como consecuencia del derrumbe del tramo de un puente en la ciudad italiana de Génova (noroeste).

Las autoridades de la región de Liguria, a la que pertenece Génova, ya han identificado a diecinueve de los fallecidos. El ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, dijo a los medios desde la isla de Sicilia (sur), donde se encuentra, que hay una treintena de muertos, sin embargo, el director operativo de Protección Civil de Italia, Luigi D"Angelo, señaló que son una veintena. D"Angelo confirmó que hay además 16 heridos, diez de ellos en estado grave, y todos están siendo atendidos en diversos hospitales de la zona.

El suceso ocurrió en torno a las 12 locales, cuando un tramo del puente Morandi, de un kilómetro de longitud y una altura de 90 metros, se vino abajo, sepultando bajo los escombros a varios vehículos.

Inicialmente se apuntó a las fuertes lluvias como la causa del incidente, aunque momentos después la compañía encargada de la gestión y manutención de la autopista, que es Autoestrade per l"Italia, filial de Atlantia, informó en un comunicado que estaba trabajando para asegurar el pavimento del viaducto.

La concesionaria subrayó que "tal y como estaba previsto, se había instalado un puente grúa para permitir el desarrollo de actividades de mantenimiento" y que "los trabajos y el estado del puente estaban sujetos a la constante observación" por parte de las autoridades locales. El Gobierno italiano ha asegurado que exigirá responsabilidades.

Las causas del derrumbe aún se desconocen y serán esclarecidas en una investigación de la Fiscalía de Génova.
 

Fuente: Efe