La aerolínea rusa cuyo avión se estrelló el fin de semana en Egipto, causando la muerte de todos los ocupantes a bordo, dijo ayer que el incidente no pudo haber ocurrido por fallas técnicas o por un error humano.
La tragedia, que se produjo en la península del Sinaí, sólo pudo haber sido resultado de otra “acción técnica o física” que provocó que la nave se partiera en el aire y luego se desplomara al suelo, dijo Alexander Smirnov, subdirector de la aerolínea Kogalymavia. “El avión estaba en excelentes condiciones”, dijo Smirnov en una conferencia de prensa en Moscú. “Descartamos una falla técnica o cualquier error de la tripulación”, indicó.
En tanto, el director nacional de Inteligencia de EEUU, James Clapper, dijo ayer en una intervención ante una cumbre de expertos en seguridad que en este momento no hay ninguna “evidencia directa” de terrorismo en la catástrofe aérea. Es “improbable” que el grupo yihadista Estado Islámico (EI) tenga capacidad para derribar un avión.
El avión volaba hacia San Petersburgo cuando cayó en una zona montañosa aislada, causando la muerte de 224 personas.
