En su primer viaje oficial a EEUU como presidenta y después de que Obama visitara Brasil en 2011, Rousseff quiso destacar que la relación entre ambos países ‘nunca ha sido más fuerte‘ y abogó por reforzarla todavía más.

Obama y Rousseff se comprometieron a flexibilizar el sistema de visas entre los dos países, con el objetivo de que cada vez más brasileños puedan entrar como turistas en EEUU y de que más estadounidenses puedan viajar por negocios a Brasil, convertida en la sexta economía mundial.

Más allá de los acuerdos, que incluyen fomentar la inversión de EEUU en Brasil en materia energética y aprovechar las

oportunidades que se abrirán en el país suramericano de cara al Mundial de Fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016, Rousseff expresó a Obama su ‘preocupación‘ por las políticas monetarias expansivas de los países ricos.

Esa política expansiva de EEUU y la Unión Europea ‘en última instancia conduce a la depreciación de las monedas de los países desarrollados, lo que perjudica el crecimiento de los países emergentes‘, sostuvo Rousseff. No obstante, elogió el papel desempeñado por los bancos centrales y, en particular, por el Banco Central Europeo ‘para prevenir una crisis de liquidez de proporciones considerables que afectaría negativamente a todos los países‘.Fuente:Efe.