La salud de la saliente secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton (canciller), se ha convertido en objeto de escrutinio de medios y analistas del país, que reclaman más información sobre su estado y especulan sobre el posible impacto en su futuro político.
Clinton recibió el pasado miércoles el alta médica tras estar cuatro días internada en el Hospital Presbiteriano de Nueva York, al que llegó el domingo pasado a causa de un coágulo sanguíneo situado en una vena que va del cráneo al cerebro, detrás de su oreja derecha.
La imagen de su salida del centro, apoyada en su hija Chelsea y ataviada con gafas de sol, es la primera que los estadounidenses tienen de ella desde el pasado 7 de diciembre, cuando comenzaron sus problemas de salud con una afección estomacal.
El parón ha resultado extraño para los medios del país, acostumbrados a cubrir sin descanso su frenética actividad y que veían en su inminente relevo al frente del Departamento de Estado el preludio de una nueva carrera a la presidencia, en las primarias demócratas de 2016.
Al debate sobre sus posibles aspiraciones presidenciales se ha sumado ahora el factor de su salud, y en particular si ésta podría impedirle competir por la presidencia en el próximo ciclo, cuando Clinton tendrá 69 años.
Hasta el momento, los informes médicos de Clinton han llegado a cuentagotas, lo que ha llevado a muchos medios a reclamar más información sobre su estado, incluso después de que la funcionaria abandonara el hospital y el Departamento de Estado asegurara que sus médicos esperan una ‘recuperación completa‘.
Los interrogantes han llegado también desde el Congreso, donde varios republicanos acusaron a Clinton de contraer la ‘gripe de Bengasi‘ para evitar comparecer ante la comisión que investiga el ataque contra el consulado de EEUU en Bengasi (Libia), en el que falleció el embajador estadounidense, Chris Stevens, y otros tres compatriotas. La portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, recordó el miércoles que Clinton consideró que su equipo ha sido ‘extremadamente claro‘ sobre su estado de salud.
No obstante, los acontecimientos que la mantuvieron indispuesta, han alimentado las teorías de quienes ven una ‘ausencia de transparencia‘ en la versión oficial, como el exembajador estadounidense de la ONU John Bolton. Mientras, medios como la cadena NBC y CNN reclamaron acceso al historial médico de Clinton y aseguraron que ‘hay algo que no se está informando’. Fuente: Efe

