Un aluvión internacional de críticas a los dichos de Benedicto XVI sobre la inutilidad del preservativo para combatir el HIV en Africa dominó ayer el segundo día de la gira papal por el continente, con duros cuestionamientos de gobiernos europeos y activistas de la lucha contra el sida.

El Papa dijo el martes en Camerún que el sida "no puede combatirle con la distribución de preservativos que, al contrario, agravan el problema" y agregó que la única solución eficaz es una "humanización de la sexualidad".

La Iglesia rechaza la utilización de condones y otras técnicas anticonceptivas y predica la abstinencia sexual y la fidelidad dentro del matrimonio heterosexual pese a un consenso entre científicos y médicos de que el uso correcto y consistente de los preservativos reduce en gran medida los riesgos de contraer sida.

El presidente de la institución financiera internacional Fondo Mundial de lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, Michel Kazatchkine, exigió ayer que el Papa se retracte de sus comentarios, a los que calificó de "inaceptables".

Los gobiernos de Francia, Bélgica y Alemania, el país natal del papa, expresaron su preocupación por los dichos de Benedicto XVI, que según dijeron pueden perjudicar los esfuerzos y campañas de salud pública sobre el sida.

"Francia manifiesta una preocupación extremadamente severa por las consecuencias de los comentarios de Benedicto XVI", dijo el canciller francés, Eric Chevallier, ante periodistas.

"Aunque no nos compete abrir juicios sobre la doctrina de la Iglesia, consideramos que tales comentarios son una amenaza a las políticas de salud pública y al deber de proteger la vida humana", agregó, citado por la agencia de noticias Europa Press.

Los ministros de Sanidad y Desarrollo de Alemania, en un comunicado conjunto, afirmaron que los preservativos tienen un "papel decisivo" en la lucha contra el sida, y que "salvan vidas tanto en Europa como en otros continentes".

El Ministerio de Salud belga dijo en un comunicado que la titular de la cartera, Laurette Onkelinx "quedó estupefacta al enterarse de las declaraciones" del papa.

"Sus comentarios podrían destruir años de prevención y concientización, y poner en peligro muchas vidas humanas", dijo el comunicado.

El diario The New York Times dijo en una editorial que el papa estaba "penosamente equivocado".

Activistas de la lucha contra el SIDA de diversas partes del mundo también condenaron los dichos de Benedicto XVI sobre los condones y el sida, que en Africa afecta a 22 millones de personas, que representan dos tercios del total mundial de casos.

"¿El papa vive en el siglo XXI?", se preguntó Alain Fogue, un vocero de MOCPAT, una organización de Camerún que trabaja por facilitar el acceso al tratamiento de los infectados.

Fogue dijo que la afirmación de que los condones agravan el problema "va totalmente en contra" de los esfuerzos del gobierno de Camerún y de otros actores en la lucha contra el sida.

El vocero vaticano, Federico Lombardi, defendió los dichos del Papa explicando que en Africa se transmite no sólo por vía sexual sino también a causa de condiciones higiénicas inadecuadas.

Lombardi dijo que Benedicto XVI sólo reafirmó la postura de sus predecesores, y que concentrarse sólo en el preservativo distrae a los gobiernos de un compromiso más amplio y complejo de brindar una adecuada educación sexual, tratamientos eficaces y asistencia a los enfermos.