El papa Francisco afirmó ayer que el domingo debe ser un día para no trabajar, durante su primer discurso pronunciado en la región de Molise, en el centro de Italia.
El pontífice hizo un llamamiento a compaginar el tiempo dedicado al trabajo con el que deben compartir las familias y aseguró que el domingo es un día para no trabajar. ‘Los domingos deben estar libres de trabajo -exceptuando los servicios necesarios- porque la prioridad no está en lo económico, sino en lo humano, en lo gratuito, en las relaciones no comerciales con la familia‘, dijo.
En estos términos se expresó el máximo representante de la Iglesia católica, delante de cientos de alumnos y profesionales del sector de la industria, en un acto celebrado en la Universidad de los Estudios de Molise, en la provincia de Campobasso (centro).
Francisco consideró que la ausencia de empleo ‘implica la pérdida de la dignidad humana. El problema de no trabajar no es el de no ganar dinero para comer, porque podemos acercarnos a organizaciones como Cáritas y nos dan alimentos. El problema es no poder llevar el pan a casa, es perder la dignidad‘, afirmó el pontífice durante su visita a Molise.
Y prosiguió: ‘Tantos puestos de trabajo podrían ser recuperados a través de una estrategia concordada con las autoridades nacionales, un ’pacto para el trabajo’ que sepa aprovechar las oportunidades ofrecidas por las normativas nacionales y europeas‘. Su alocución se produjo después de haber escuchado el discurso de apertura del rector de la Universidad, Gianmaria Palmieri, y dos testimonios de un agricultor y de una operaria de la empresa automovilística italiana Fiat. Fuente: Efe

