La memoria y el razonamiento parecen empezar a disminuir a mediados de los cuarenta años, mucho antes de lo estimado hasta ahora, según un estudio publicado ayer en la revista médica británica British Medical Journey (BMJ).
Hasta ahora se citaba a los sesenta años como la edad en que se empieza a experimentar una disminución de las facultades mentales, pero la nueva investigación sitúa el deterioro mucho antes.
El análisis ha estado a cargo de expertos del Centro de investigación en Epidemiología y Salud de la Población de Francia y el University College de Londres, que estudiaron y siguieron la salud mental de más de 7.000 personas en un periodo de diez años.
El examen
El estudio se centró en funcionarios públicos del Reino Unido de edades entre los 45 y los 70 años al comienzo de la investigación, que se realizó entre 1997 y 2007 y tuvo en cuenta los diferentes niveles educativos de todos ellos.
Las funciones cognitivas de los voluntarios fueron medidas tres veces durante diez años a fin de evaluar la memoria, el vocabulario, la audición y la comprensión, indica el análisis.
Entre las tareas asignadas figuraron el escribir la mayor cantidad de palabras que pudieran recordar que empezaran con la letra S y la mayor cantidad de nombres de animales.
Todas las puntuaciones cognitivas, con excepción del vocabulario, empezaron a disminuir entre todos los grupos de edades estudiados. Aunque, lógicamente se pudo detectar que el descenso fue más rápido entre los funcionarios de mayor edad.
El equipo de investigadores dirigido por Archana Singh-Manoux, del Centro para la Investigación en Epidemiología y Salud Poblacional de Francia y del University College de Londres, halló un deterioro modesto en el razonamiento mental en
hombres y mujeres de 45 a 49 años.
Asimismo se detectó que un tercio de los individuos de 45 a 70 años no mostró deterioro durante el período estudiado. El deterioro de las facultades mentales ‘no sucede de repente cuando uno envejece. Esa variabilidad existe mucho antes‘, dijo Singh-Manoux.
Clave
La importancia del descubrimiento divulgado recientemente radica en que detectar la edad en la que comienzan a deteriorarse la memoria, el razonamiento y las habilidades de comprensión ayuda a que los medicamentos para el tratamiento de enfermedades como el Alzheimer u otro tipo de demencia empiecen a funcionar en la medida en que se administre a las personas en cuanto comienzan a experimentar el deterioro mental.
Actualmente los ensayos clínicos, realizados tienen expectativas muy bajas y algunos expertos temen que los nuevos fármacos estén siendo probados en pacientes demasiado mayores para mostrar beneficios. Por otro lado, Singh-Manoux, integrante del equipo de investigadores del Centro para la Investigación en Epidemiología y Salud de Londres, indicó que los resultados también habrían subestimado el deterioro cognitivo en la población más amplia, dado que los trabajadores de oficina incluidos en el estudio tienen estilos de vida relativamente privilegiados y saludables.
Los factores que afectan la función cardiovascular -como la obesidad, la hipertensión, el colesterol elevado y el tabaquismo- se cree que impactarían en el desarrollo del Alzheimer y la demencia vascular, a través de efectos en los vasos sanguíneos cerebrales y las neuronas.
Fuente EFE y Reuters.

