Con un exitoso paso por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, va sumando adhesiones tras haber sido propuesto hace días por el Gobierno de su país para suceder al dimisionario Dominique Strauss-Kahn como director gerente del FMI.
Cartens nació el 9 de junio de 1958 en la capital mexicana, y tras estudiar en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), se doctoró en Economía por la Universidad de Chicago, en 1985, el paraíso de los defensores de la desregulación y la economía de libre mercado.
A finales de los noventa fue nombrado director general de Investigación Económica y jefe de Gabinete de la oficina del Gobernador del Banco de México. De ahí saltó al FMI, y de 1999 al 2000 fue director Ejecutivo y miembro del Directorio Ejecutivo representando a Costa Rica, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Venezuela.
En diciembre de 2000, durante el Gobierno de Vicente Fox, fue nombrado subsecretario de Hacienda bajo las órdenes de su antiguo jefe, Francisco Gil. El 1 de agosto del 2003 alcanzó el máximo nivel de un latinoamericano al ser nombrado subdirector gerente del FMI, puesto que desempeñó exitosamente hasta el 16 de octubre de 2006, antes de volver a México para coordinar el programa de política económica del presidente Felipe Calderón.
El mandatario lo nombró secretario (ministro) de Hacienda en noviembre de ese año con el fin reducir el desempleo y desarrollar el país. Sin embargo, sus primeras tareas se convertirían en afrontar la crisis energética y alimentaria -con la epidemia de gripe aviar-, la financiera y finalmente, la recesión.
Durante su mandato logró sacar adelante la mayoría de las propuestas presupuestarias y en particular consiguió acuerdos para avanzar en diversas reformas, entre ellas la tributaria, las reformas a los sistemas de pensiones de los trabajadores del Estado y del Sindicato del Seguro Social.
El 1 de enero de 2010 tomó posesión como nuevo gobernador del Banco de México, en relevo de Guillermo Ortiz. Su debut generó cuestionamiento sobre la independencia del Banco Central, luego de que Carstens se comprometiera a trabajar de cerca con el Gobierno e invitara al secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, a participar de las reuniones de política monetaria.
Además, fue el responsable de la organización de la Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre la Financiación para el Desarrollo, que tuvo lugar en Monterrey, y de varias reuniones del Grupo de los 20, que agrupa a las ocho principales economías más los países emergentes.
Asimismo fue gobernador suplente por México en el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial. Tiene publicados artículos en publicaciones de organismos internacionales, como el FMI, la OCDE, el Banco Mundial, y en revistas como “Columbia Journal of World Business”, “American Economic Review”, “Journal of Asian Economics”, “Journal of International Finance”, “Cuadernos Económicos del ICE” (España) y “Gaceta de Economía del ITAM” (México).
Lo que va en contra de Carstens es el hecho de que viene de América. El estadounidense Robert Zoellick encabeza el Banco Mundial y otros países podrían no estar entusiasmados de ver autoridades de la misma región del mundo al mando de las dos instituciones globales.
Carstens, postulado formalmente el domingo pasado para liderar el Fondo Monetario Internacional, es el primer latinoamericano que aspira a la vacante dejada por Strauss-Kahn tras el escándalo sexual en Nueva York (EEUU).

