Bolivia, 9 de julio.- Durante el encuentro en el Palacio Quemado, Evo Morales, presidente de Bolivia, y el papa Francisco intercambiaron regalos. El jefe de Estado boliviano le hizo un particular obsequio al pontífice: un crucifijo con la forma de la hoz y el martillo, símbolo del comunismo internacional. Si bien el Papa recibió el obsequio, comentó: "No está bien eso".

La reunión se realizó anoche y la entrega de la hoz y el martillo como si fueran una cruz y con Jesús en el medio, despertó críticas en las redes sociales. Muchos usuarios se manifestaron en contra de lo que consideraron una falta de respeto para el catolicismo.

El presidente también le regaló una autobiografía y "El Libro del Mar", un tratado boliviano que refiere al histórico reclamo de salida al mar de Bolivia.