Buenos Aires, 16 de septiembre.- Un pescador sufrió una de las peores humillaciones que podría imaginarse: terminar dentro del río. Para colmo, el culpable fue un pez de gran tamaño que subió al bote de forma inesperada.
Sorprendido por la situación, el hombre intentó acomodarse en la embarcación pero realizó una mala maniobra y cayó al agua.
