Londres, 16 de septiembre.- Los comentarios del Papa a periodistas que lo acompañaban en su avión fueron su mea culpa más explícito hasta ahora sobre el escándalo de abusos sexuales que manchó la reputación de la Iglesia, un asunto reavivado con la reciente revelación de cientos de nuevas víctimas en Bélgica, 13 de las cuales se suicidaron.

