Río de Janeiro, 16 ene. El Episcopado de Brasil rechazó hoy la despenalización del aborto, la unión civil de gays y su derecho de adoptar, tres de las principales propuestas contenidas en el plan de derechos humanos aprobado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La Confederación Nacional de los Obispos (CNBB, en portugués) también criticó otra propuesta de este plan, la retirada de los símbolos religiosos de los locales públicos, una medida que tachó de "intolerante" y aseguró que ‘pretende ignorar las raíces históricas‘ de Brasil, en un comunicado difundido hoy.
La cúpula de la Iglesia Católica calificó estas propuestas como ‘elementos de disenso‘ y aseguró que se requiere tiempo y diálogo para discutirlas y construir así la democracia participativa.
Todos estos temas fueron incluidos en un plan marco del Gobierno, aprobado el mes pasado, que trazó recomendaciones al Legislativo para la futura elaboración de leyes orientadas a regular estos derechos sociales.
En el texto, se recomienda la aprobación de una legislación que "reconozca" la unión civil entre personas del mismo sexo y que se garantice el derecho de adopción de estas parejas.
Además, se pide a la cúpula del poder Judicial que realice campañas para sensibilizar a los jueces para evitar ‘prejuicios‘ en los procesos de adopción por parejas homosexuales.
Sobre el aborto, se insta a considerar esta práctica como una cuestión "de salud pública" y se recomienda aprobar una ley que lo despenalice "considerando la autonomía de las mujeres para decidir sobre sus cuerpos".
El plan de derechos humanos también levantó críticas entre los militares, por el proyecto de crear una comisión que investigue los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura (1964-1985).
