A tres días de las elecciones generales, los mercados empujaron ayer a España hacia la llamada zona de rescate e impulsaron el riesgo país hasta un nuevo récord histórico de 500 puntos. El Tesoro se vio obligado a pagar un interés del 7 por ciento para colocar los bonos a 10 años, el porcentaje más alto desde 1977 y la cifra límite para que un país sea rescatado, según analistas.

