La crecida de un río en el Sur de China causó una grieta en un dique y puso en riesgo a 145.000 residentes, mientras que las intensas precipitaciones que han dejado casi 200 muertos siguen afectando a gran parte de la región, reportó ayer la prensa estatal.

El río Fu en la provincia de Jiangxi rompió una barrera protectora el lunes a última hora, amenazando la cercana ciudad de Fuzhou.

Las autoridades luchaban por reparar la brecha y evacuaron a los residentes que viven cerca del dique Changkai, dijo la agencia oficial de noticias Xinhua citando a funcionarios locales.

Unas 68.000 personas fueron llevadas a terrenos más seguros y 1.200 fueron rescatadas de la inundación, reportó Xinhua.

Hasta el momento no se han registrado víctimas fatales como consecuencia de la ruptura en el dique.

Más de 10.000 personas, incluyendo soldados y oficiales de policía, intentaban reparar el dique con bolsas de arena y otros elementos, agregó Xinhua.

Las fuertes lluvias registradas en el Sur de China durante la semana pasada han dejado al menos 199 muertos y unos 123 desaparecidos, en medio de ríos que se salieron de sus cauces y deslaves que cortaron caminos y vías férreas, dijo el Ministerio de Asuntos Civiles.

Las inundaciones han causado hasta el momento daños económicos por unos 42.120 millones de yuanes (6.200 millones de dólares), con más de 1,6 millones de hectáreas de tierras agrícolas inundadas y unas 195.000 casas derrumbadas, agregó el Ministerio.