Buenos Aires, 8 de noviembre.- El plan era perfecto y casi casi sale bien: un joven chino de 20 años logró llegar hasta Canadá a bordo de un avión al que había subido disfrazado con una máscara de silicona que asemejaba un viejo de unos 70 años.
Con la cara surcada por profundas arrugas, los ojos miopes tras los grandes anteojos y una gorra para cubrir su escaso pelo, ninguno de los tripulantes del vuelo de Air Canada imaginó que detrás de esa cara entrad en años estaba el fresco rostro de un joven veinteañero oriundo de Hong Kong. Pero así fue que el muchacho, cuyo nombre no fue revelado, logró viajar desde la ex colonia británica hasta Vancouver, según informó la CNN.
El incidente ocurrió el 29 de octubre pasado y fue calificado como "un increíble caso de camuflaje" por los servicios de inteligencia de Canadá. Al parecer, el muchacho abordó el vuelo AC018 de Air Canada en Hong Kong, vestido como un discreto abuelo, pero durante el trayecto se quitó la máscara en el baño del avión y reveló su verdadera identidad.
Fue justamente esa metamorfosis repentina y radical la que despertó alerta en la tripulación de la aeronave, que dio la alarma al la prefectura canadiense. El muchacho fue detenido apenas pisó tierra, y pidió asilo político en calidad de refugiado, todavía sin saber que su treta había sido descubierta.
"El sujeto declaró tener una valija, pero se le encotnraron dos más: una con un par de guantes y otra con un disfraz que consistía en una máscara de cabeza y cuello de hombre blanco, un par de anteojos, una gorra de cuero marrón y un cardigan marrón", declararon los investigadores.
Pero, ¿cómo logró el joven vestido de viejo subir al avión con le debido check in realizado? Según los investigadores, el muchacho pasó todos los controles de identidad en el aeropuerto de Hong Kong, pero después subió al avión con un boleto a nombre de un pasajero de nacionalidad estadounidense nacido en 1955. Varias cosas no cerraban.
