Miles de inmigrantes latinos salieron ayer a la calle en todo EEUU para recordar al presidente Barack Obama la promesa que les hizo al captar su apoyo en las elecciones: frenar la deportación de indocumentados y promover la reforma migratoria. Avivados por la polémica ley de Arizona, que convierte en delincuentes a los indocumentados, inmigrantes principalmente latinoamericanos participaron ayer en protestas en 70 ciudades del país, algunas de ellas muy numerosas, como las de Los Ángeles, Chicago, Nueva York y Phoenix, la capital de Arizona.

