El iPhone 3G S, la última versión del popular teléfono móvil de Apple, salió ayer a la venta en ocho países con la expectativa de vender hasta medio millón de dispositivos en el primer fin de semana, gracias a su elevada memoria y velocidad, su cámara de video y la esperada función de "cortar y pegar".

En las tiendas de Nueva York la lluvia mermó las colas previstas frente a las tiendas de Apple, aunque no faltó la aglomeración de gente que quería hacerse cuanto antes con la tercera versión del iPhone, tanto del modelo de 16 gigas, que se vende a 199 dólares, como el de 32, por 299 dólares, sometidos ambos a un contrato de permanencia de dos años con AT&T.

"Ya tengo el iPhone anterior, que es un gran teléfono, pero tenía muchas ganas de que incluyeran cosas como ‘cortar y pegar’ o la cámara de video. No podía esperar más y me encanta participar de este ambiente", aseguró ayer una de las personas que hacían cola ante la tienda Apple de la Quinta Avenida de Manhattan.

En esta ocasión se lanzó solo en ocho países (Canadá, Francia, Alemania, Italia, España, Suiza, Reino Unido y EEUU), a los que el 26 de junio se sumarán Australia, Austria, Bélgica, Irlanda, Japón y Holanda.

En julio estará disponible en 34 países más, entre ellos Colombia, Guatemala, El Salvador, México, República Dominicana y Uruguay, y en agosto en otros 32, incluidos Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Venezuela.

Apple espera ahora que, además de la velocidad de procesamiento, los compradores se sientan atraídos por algunas cualidades adicionales muy demandas por usuarios y detractores, como mensajes multimedia, cámara de video y la básica función de "cortar y pegar".