El papa Francisco realizará hoy una visita histórica a la isla italiana de Lampedusa, un viaje con el que quiere mostrar al mundo el drama de la inmigración y rezar por todos aquellos que perdieron la vida en el Mediterráneo en su intento de llegar a Europa.

El pontífice quedó conmocionado tras la enésima tragedia en el Canal de Sicilia, cuando el pasado junio siete inmigrantes africanos murieron ahogados tras pasar horas agarrados a las nasas para la pesca de atunes donde les habían abandonado. El papa argentino saldrá a las 08.00 de la mañana en avión desde el aeropuerto militar de Ciampino de Roma y llegará a las 09.15 a la isla. Francisco se desplazará en coche hasta la Cala Pisana, uno de los lugares símbolos del drama de la inmigración, porque allí se encuentra el cementerio de la isla, donde reposan sus habitantes pero también están las tumbas sin nombres de decenas de inmigrantes cuyos cuerpos ha devuelto el mar. A las 09.30 horas entrará por Punta Favarolo y en el muelle le estarán esperando varios grupos de inmigrantes a los que saludará.