Chelsea, la única hija del ex presidente Bill Clinton y de Hillary, la actual secretaria de Estado de EEUU, contraerá enlace hoy sábado con el banquero Marc Mezvinsky, en una ceremonia catalogada como la boda de la década e incluso del siglo. No sólo por las celebridades invitadas sino también por el costo de la fiesta, estimado en un piso de 2 millones de dólares.
Chelsea, de 30 años, y Mezvinsky, de 32, se conocen desde que eran adolescentes. El es un banquero de inversión en Wall Street cuyos padres fueron congresistas demócratas. La hija de los Clinton trabajó para un fondo de inversión y ha estudiado política sanitaria en la Universidad de Columbia.
La boda se celebrará en el pintoresco pueblo de Rhinebeck, a 160 Km al Norte de la ciudad de Nueva York, que está disfrutando de la gloria de albergar lo que muchos bautizaron como una boda real en América. Carteles de felicitaciones cuelgan de muchos escaparates. Los globos de boda flotaban al viento. La boda de alto perfil es el único tema de conversación en el pueblo, que desde ayer desbordaba de periodistas y turistas de todo el mundo que que han llegado para captar las imágenes del acontecimiento. Y, aunque todo es "top secret", los principales medios de EEUU han ido reconstruyendo el rompecabezas para develar tanto misterio.
Se sabe que la ceremonia se celebrará en Astor Courts, una propiedad junto al río Hudson que tiene una lujosa mansión diseñada en 1902 por el famoso arquitecto Stanford White y que es propiedad de propiedad de Kathleen Hammer y Arthur Seelbinder, conocidos donantes de los Clinton.
Una enorme carpa blanca dará cobijo a unos 600 invitados. Se especula que la novia llevará un vestido diseñado por Vera Wang o por Oscar de la Renta, ya que en los últimos días se la vio salir de esos dos locales a la hija de los Clinton, casi de incógnito tapada con un enorme somrero.
Según los cálculos que hicieron para ABC televisión varios especialistas en organización de bodas, el casamiento Clinton-Mezvinsky demandaría un gasto mínimo de 2 millones de dólares, aunque otros medios suben esa cifra hasta los 5.
Unos 750.000 dólares en el banquete, un cuarto de millón tan sólo en flores y entre 125.000 y 200.000 dólares en el alquiler y mantenimiento del lugar en el que se celebre el enlace son algunas de las astronómicas cifras que se prevé que formen la factura final de la boda.
Esos son los cálculos realizados por el canal de televisión con la ayuda de Claudia Hanlin, una de las planificadoras de bodas más solicitadas de Nueva York y amiga del organizador oficial de la boda de Chelsea.
De cumplirse sus previsiones, dejaría en irrisorio al de Jenna Bush, hija del ex presidente George W. Bush, que se casó en 2008 mientras su padre aún ocupaba la Casa Blanca.
El coste de aquella boda, celebrada en el rancho de los Bush en Crawford (Texas), fue de apenas 100.000 dólares, según la ABC.
Entre los invitados figuran mandatarios de todas partes del mundo, y obviamente no faltará la diva de la televisión, Oprah Winfrey. Entre familiares y amigos podrían asistir 500 personas a un costo de U$S 6.000 por invitado, lo que representa unos U$S 2 millones. Dicha cantidad, lo mínimo que se estima que gastarán los Clinton en la boda de su única hija, está medio millón por encima de la boda de Liza Minnelli y David Gest, y un millón más de lo que costó la ceremonia de Tom Cruise y Katie Homes. Pero los Clinton pueden darse el lujo, ya que entre 2000 y 2007 sus ingresos llegaron a los U$S 109 millones.

