La Agencia Espacial Europea (ESA) ha situado un nuevo satélite en la órbita de Marte pero todavía no sabe qué ha ocurrido con el módulo de aterrizaje Schiaparelli, del que perdió la señal poco antes de que tocara la superficie del planeta.
El director de operaciones de vuelo de la ESA, Paolo Ferri, informó ayer que, tanto en el radiotelescopio de Pune (India) como en el satélite Mars Express, se perdió la señal en el mismo momento. Es posible que Schiaparelli se haya perdido pero también que la ESA pueda intentar restablecer la comunicación, según Ferri. Considera que es posible que Schiaparelli haya iniciado el descenso, se haya despegado el paracaídas y después se haya separado del escudo frontal y del paracaídas. El módulo se perdió 30 segundos antes de tocar el suelo y por la tarde se desconocía si alcanzó su objetivo con éxito.
La ESA ha logrado situar en la órbita correcta el Orbitador de Gases Traza (OGT), cuyos objetivos en la misión Exomars son buscar señales de la existencia de vida en ese planeta. Se trata de una órbita muy elíptica, por ello necesitará cuatros días marcianos en completarla (un día marciano es de 24 horas y 37 minutos). El orbitador se separó el domingo de Schiaparelli y el lunes la ESA cambió su trayectoria para que no colisionara con Marte.
Una vez alcanzado su destino, era necesario cambiar su trayectoria mediante una compleja maniobra de frenado. Para ello el orbitador activó un motor y una vez en la órbita la nave miró hacia la Tierra. La función de Schiaparelli es probar nuevas tecnologías de descenso y aterrizaje, concretamente el control de la orientación y velocidad en el contacto con la superficie.
