Una multitud se reunió ayer en edificios del Gobierno para celebrar la partida del primer ministro Silvio Berlusconi, que formalizó su renuncia, después que el Parlamento allanó el camino para su salida al aprobar un presupuesto destinado a rescatar a Italia de la crisis financiera.
Tras su reunión final de gabinete, Berlusconi, que estuvo en el poder durante 17 años, visitó al presidente Giorgio Napolitano para entregar su dimisión, y este finalmente la aceptó poniendo fin a una de las etapas más escandalosas en la reciente historia de Italia.
La renuncia del polémico jefe de gobierno fue anunciada el martes pasado, tras recibir el voto crítico del Parlamento, y con la oficialización de ayer abrió el camino para que el presidente encargue a Mario Monti formar un nuevo gobierno. Varios medios italianos decían que Napolitano quiere dar hoy mismo el cargo de primer ministro a Monti, a quien nombró senador vitalicio hace tres días.
Antes de la despedida de “Il Cavalieri (el Caballero)”, la Cámara de Diputados de Italia aprobó el paquete de ajustes, negociado entre la Unión Europea (UE) y el renunciante Berlusconi, que había recibido media sanción el viernes en Senadores. Durante la votación un total de 380 de los 630 diputados dieron luz verde a los ajustes y 26 votaron en contra, mientras que se registraron dos abstenciones. En la calle, los italianos decían vivir el momento como “si Italia hubiera ganado un Mundial”.
De esta forma Berlusconi siguió los pasos de Giorgios Papandreu, quien días atrás oficializó su renuncia como premier de Grecia, otro de los países que junto a España afronta el peor escenario de Europa por sus altos niveles de deuda pública. Es más, la semana pasada Italia se acercó a un desastre cuando los rendimientos de los bonos a 10 años aumentaron sobre 7,6%, el tipo de nivel que obligó a Irlanda, Portugal y Grecia a buscar un rescate internacional.
Tras el anuncio, miles de personas se congregaron en la sede de la presidencia de Italia donde con cantos y bandera festejaron la “libertad”. En este marco, el presidente Napolitano, que recibió el apoyo de los ciudadanos por aceptar la renuncia de Berlusconi, dijo ayer que es necesario que”‘todas las fuerzas políticas sepan actuar con sentido de responsabilidad, formulando propuestas que sepan reconciliar el rigor impuesto por la necesidad de reducir la deuda pública y la promoción del crecimiento, distribuyendo equitativamente los sacrificios”. En un mensaje enviado al congreso nacional de ‘La Destra‘ (extrema derecha), Napolitano indicó que “el actual y grave momento de crisis financiera y económica, interna e internacional, representa un serio desafío para la cohesión social de nuestro país”. “Es necesario evitar fáciles vías de salida, a través de ilusorios y miopes localismos”, añadió Napolitano quien a partir de mañana comenzará las negociaciones con Monti, que buscará formar un gobierno de emergencia nacional que establezca una tregua entre las fuerzas políticas. Se supone que habrá una neta prevalencia de ministros ‘técnicos‘, con pocos o ningún político.

