Los grandes mercados de acciones del mundo sufrieron ayer un derrumbe notable. Se vinieron abajo por la noticia publicada por el diario Wall Street Journal que indicó que la Reserva está preocupada por la capacidad de las filiales estadounidenses de los bancos europeos para mantener un nivel adecuado de liquidez en el caso de que sus casas matrices se vean forzadas a repatriar capitales para atender deudas.
Asimismo, Wall Street fue sacudida por los decepcionantes datos de EEUU, debido al aumento de las solicitudes de subsidios de desempleo, un indicador clave que apunta a la posibilidad de otra recesión.
El índice industrial Dow Jones se desplomó un 3,7%, en tanto que el Nasdaq finalizó la jornada con una caída aún mayor, del 5,2%, en medio de creciente temores al inicio de una nueva recesión internacional. En este marco, la crisis de la deuda europea, que viene impactando sobre las acciones del sector bancario, se agudizó al saberse que el banco central estadounidense investiga el nivel de solvencia de la banca de la Eurozona, provocando una fortísima caída de sus acciones.
La Societé Generale cayó un 12% y Dexia de Bélgica un 14%, en medio de una tendencia de liquidación de papeles bursátiles que afectó a las Bolsas europeas.
Estos datos afectaron negativamente también en Latinoamérica, donde la mayor caída la sufrió el corro de Buenos Aires y solo Montevideo cerró en positivo.
Así, el índice Merval cayó un 4,11% para quedar en los 2.870,49 enteros, en una sesión con un volumen financiero por 59,8 millones de pesos (14,2 millones de dólares). Mientras que Ibovespa de Sao Paulo cedió un 3,52%, el Índice de Precios y Cotizaciones mexicano perdió un 2,36 % y la bolsa santiaguina restó un 1,89. Al contrario se situó la plaza de Montevideo, que subió un 0,22%.
