El líder libio Muamar Kadafi apareció desafiante ayer en la televisión estatal de su país ante las crecientes protestas contra sus 41 años en el poder. "Estoy en Trípoli y no en Venezuela", señaló Kadafi bajo un gran paraguas y asomándose desde el asiento delantero de un coche, mientras los cálculos más pesimistas señalan que pueden haber muerto unas 500 personas desde que se iniciaron las protestas para exigir el fin de su régimen.


