El Tribunal Constitucional (TC) de España suspendió este martes la declaración de independencia de Cataluña aprobada el pasado viernes por el Parlamento de esa región autónoma. Lo hizo al aceptar tramitar un recurso de impugnación presentado por el Ejecutivo español, que advierte de los “evidentes efectos jurídicos y vinculantes” de esa declaración secesionista.

 

El Tribunal tendrá ahora un plazo máximo de cinco meses para ratificar o levantar la suspensión. Además, el TC advirtió a la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, y al resto de miembros de la Mesa (el órgano de dirección de la cámara regional) que pueden incurrir en responsabilidades penales si no acatan la suspensión.

 

En particular, se les advierte de que deben abstenerse “de iniciar, tramitar, informar o dictar, en el ámbito de sus respectivas competencias, acuerdo o actuación que permita otorgar valor jurídico alguno a la declaración de independencia”.

 

El Ejecutivo español reclamó al TC que anulara urgentemente lo definido por las autoridades de Cataluña al considerar que “son capaces de producir efectos jurídicos propios y no meramente políticos”, en lo que considera el “atentado más grave contra el orden constitucional”.

 

El Gobierno argumenta que el Parlamento catalán “se arroga un poder” (proclamar una república en nombre del pueblo catalán) del que “indudablemente carece”. Además, esto supone “confiscar, sin ningún reparo, competencias estatales”.

 

Fuente: EFE