La crisis económica protagonizó ayer las manifestaciones del Primero de Mayo, que realizaron con calma, a excepción de la celebrada en Estambul, donde hubo enfrentamientos con la Policía, y las de Alemania, a causa de las marchas convocadas por los neonazis.
Con participaciones no demasiado elevadas -sólo ha sido masiva la de Moscú, que ha reunido a más de 70.000 personas- las tradicionales manifestaciones del Primero de Mayo se desarrollaron en medio de una tensa tranquilidad y de fuertes reclamaciones de medidas políticas para paliar la crisis económica.
Además, hubo espacio para preocupaciones específicas nacionales, como en Italia, donde la situación de las víctimas del reciente terremoto de L’Aquila ha sido el principal punto de las reivindicaciones. En Estambul (Turquía), reprimieron a manifestantes.
