Autoridades norteamericanas revelaron que el fabricante Volkswagen había instalado en muchos vehículos un sofisticado programa informático capaz de detectar automáticamente el momento en que eran sometidos a un test medioambiental oficial.
Este programa espía activaba en esos casos un mecanismo interno que limitaba la emisión de gases contaminantes y le permitía al vehículo pasar sin reproches el control y obtener el certificado ecológico correspondiente.

Aunque nadie se ha pronunciado en ese sentido y el propio Winterkorn ha asegurado que tampoco él ‘tiene respuestas a todas las preguntas‘, la artimaña sólo tiene una lógica: el ahorro de costos.

En lugar de tener que retocar el motor para que cumpla con las emisiones, se instalaba un programa espía a costo cero o mínimo. Por ejemplo, se estima que conseguir que un automóvil diésel cumpla con la nueva norma Euro 6 oscila entre 500 y 600 euros.

Hace meses, Winterkorn ya dijo atrás que la reducción de cada gramo de CO2 le costaba a la industria inversiones de 100 millones de euros. Lo curioso es que Volkswagen había hecho una apuesta muy seria por sus coches diésel en EEUU y fue el primer fabricante empeñado en satisfacer la normativa sobre emisiones que había entrado en vigor en 2009.

El grupo alemán Volkswagen anunció hace días que presentará en breve una mejora gratuita que elimine la manipulación de las emisiones de gases contaminantes facilitada por un programa informático que instaló en once millones de vehículos. Un portavoz de la compañía, que atraviesa el peor escándalo de su historia debido a la revelación de esta manipulación masiva, recalcó en Wolfsburgo, donde se encuentra la sede central del grupo, que la adopción de esta mejora no costará nada a los propietarios de los automóviles afectados.

‘Los costes (del cambio) son enormes, pero, como es totalmente comprensible, no los asumirán los clientes‘, enfatizó el portavoz
del grupo Volkswagen.

En baja

Las acciones de Volkswagen han caído hasta un 40 por ciento desde que reguladores estadounidenses dijeron la semana pasada que la compañía admitió que programó algunos vehículos diésel para alterar el funcionamiento de los motores al ser sometidos a pruebas, a fin de ocultar sus verdaderas emisiones.

El fabricante automovilístico alemán Volkswagen nombró al actual presidente del productor de deportivos Porsche, Matthias Müller, nuevo presidente de todo el grupo, con efectos inmediatos, informó la empresa. Müller mantendrá su cargo al frente de Porsche hasta que se encuentre un sucesor.

El presidente interino del consejo de supervisión de Volkswagen, Berthold Huber, dijo que ‘Matthias Müller es una persona de gran competencia social, empresarial y estratégica‘. Müller dijo en rueda de prensa que su tarea ‘más urgente es devolver la confianza en el grupo Volkswagen, no escatimando esfuerzos‘.