Los colores, rojo, azul y amarillo, con los que se identifica la bandera del país y el candidato Henrique Capriles, desbordaron las calles de Caracas, un día después del asesinato de tres partidarios opositores, cerca de Barinas de donde es oriundo en presidente, Hugo Chávez.

Precisamente lamentando este incidente, Capriles arrancó su discurso en la Plaza Venezuela ante una masa humana donde sobresalían los jóvenes que lo victoriaban. El joven candidato de 40 años reclamó una investigación oficial al respecto. Las muertes, según la oposición, se produjeron el sábado cuando un desconocido, a cara descubierta, comenzó a disparar a mansalva contra la caravana opositora que al atardecer recorría una carretera rural de barinas.