Colombia, 24 de julio.- Tatuarse "Dios Vendice mi familia" podrá dejar de ser una buena intención mal escrita gracias a un curiosa campaña del Instituto Caro y Cuervo de Colombia, vinculado al ministerio de Cultura, que busca promover la corrección de las faltas ortográficas de los tatuajes a través de las redes sociales.
La iniciativa, que se llevará a cabo en septiembre forma parte del Cuarto Festival de la Palabra que organiza el instituto. La idea es que las personas envíen fotografías de tatuajes que tengan errores ortográficos o de redacción al correo caroycuervoink@gmail.com, y a cambio podrán tener la oportunidad que expertos tatuadores corrijan el error.
Frases como: "La vida no es fasil" o "ai vamos", dejarán de ser elementos vergonzosos para los portadores de grabaciones corporales, que recuperarán el orgullo con el que originalmente fueron inspirados.
