La desaparición ocurrida el sábado pasado del vuelo 370 de Malaysia Airlines que cubría la ruta entre Kuala Lumpur (Malasia) y Pekín (China) sigue sumando misterio por estas últimas horas.

Varios de los teléfonos móviles de los viajeros dan tono cuando llaman sus familiares, según informaba ayer la prensa internacional. Los familiares de las 239 personas que viajaban en el vuelo han encontrado un nuevo motivo para aferrarse a la ilusión de que sus seres queridos están vivos. Los han llamado a sus móviles, en un gesto de resistencia ante lo que parece evidente, y se encontraron con la sorpresa de que, en varios casos, el teléfono daba tono, aunque nadie respondió, según informaba por estas horas el diario La Vanguardia.

“Esta mañana llamé dos veces al número de mi hermano mayor y me dio señal de llamada”, dijo Bian Liangwei, quien señaló que a las 14 horas volvió a llamar y de nuevo oyó el tono. “Si yo puedo conseguirlo, a lo mejor la Policía puede localizar la posición, y eso quiere decir que hay una posibilidad de que aún esté con vida”, dijo. Liangwei pasó el número a Malaysia Airlines y la policía china para que investiguen.

No es el único caso. Un hombre de Pekín también llamó a su hermano desaparecido e informó a la aerolínea de que había telefoneado tres veces, según Shanghai Daily. Como prueba, marcó el número ante varios periodistas. Según el Strait Times de Singapur, Hugh Dunleavy, director comercial de Malaysia Airlines, declaró que la compañía también había llamado a los móviles de los tripulantes, con el mismo resultado: daba el tono, pero nadie respondió.

Estas circunstancias han impulsado a los familiares de los pasajeros a presionar a la compañía y a las autoridades para que investiguen y localicen la ubicación de estos teléfonos, a través del sistema de posicionamiento global. Les inquieta pensar que se les oculta información y consideran que Malaysia Airlines no responde tan activamente como debiera hacerlo.

Sin embargo, en Pekín, el portavoz de la aerolínea, Ignatius Ong, dijo que uno de los números que les habían dado no dio ningún tono cuando llamaron desde las oficinas de Kuala Lumpur. “Yo mismo he llamado al número cinco veces, Y no hay ni tono ni respuesta” dijo Ong.

El vuelo que desapareció misteriosamente el sábado llevaba 239 personas a bordo. Todas las hipótesis apuntan a un accidente y algunos abonan la teoría de un atentado, pero los rastrillajes que se llevan adelante han sido negativos, no hay una sola señal del avión.

El Pentágono de EEUU confirmó ayer que ha aumentado el área de búsqueda con su avión de vigilancia marítima P-3 Orion, que llevaba varios días barriendo desde el aire las aguas del Estrecho de Malaca, al otro lado de la península malaya y a unos 700 kilómetros de las aguas del Golfo de Tailandia, donde se perdió el contacto con la aeronave y se inició la búsqueda.

El jefe de la Fuerza Aérea de Malasia reveló ayer que el desaparecido avión de pasajeros se desvió cientos de kilómetros de su ruta hacia Pekín e Interpol minimizó la hipótesis de un atentado, en sucesos que profundizan el misterio sobre la suerte que corrió la aeronave.

El jefe de la Fuerza Aérea malaya, general Rodzali Daud, dijo al diario local Berita Harian que el radar de una base militar detectó el avión de Malaysia Airlines a las 2.40 del sábado sobre la isla de Pulau Perak, en el centro del estrecho de Malaca, que separa la costa oeste malaya de la isla indonesia de Sumatra. De confirmarse estos datos, el avión pudo haber volado durante una hora con rumbo suroeste sin emitir comunicación alguna detectada por radares civiles antes de desaparecer en medio del estrecho de Malaca, entre Indonesia y Malasia.