Reino Unido.- Durante los últimos 3 años, la Oficina Nacional de Estadística de Reino Unido recopil{o datos. Ahora What Works Wellbeing (un centro de investigación financiado por el Gobierno de Reino Unido) los ha comparado para analizarlos y así determinar en qué trabajan las personas más felices. El resultado fue publicado por The Huffington Post y las conclusiones son las siguientes:
*El dinero ayuda, pero tampoco tanto
El nivel de satisfacción en la vida depende hasta cierto punto del sueldo, pero va dependiendo menos a medida que el sueldo aumenta. En el gráfico de abajo, se mide la satisfacción media en el eje vertical y el sueldo en el horizontal. La satisfacción aumenta a medida que se gana más dinero. Pero eso no lo es todo. Los corredores de bolsa, que ganan de media unas 120.000 libras al año (unos 144.000 euros), están en la media en cuanto a nivel de satisfacción. Por otro lado, los miembros del clero, que cobran una media de 20.000 libras (unos 24.000 euros) al año, están tremendamente satisfechos con su trabajo (aunque en su trabajo se les proporciona alojamiento, así que quizá este sueldo sea artificialmente bajo). Igual ocurre en el caso de los dirigentes y los representantes electos.
*¿Quiénes son los más felices?
La encuesta se centra en cuatro cuestiones: el nivel de felicidad que los participantes afirmaron experimentar el día anterior, el nivel de ansiedad del día anterior, el nivel de satisfacción con sus vidas y el nivel de utilidad que le atribuyen a sus vidas. Teniendo en cuenta los resultados, los empleados más felices se desempeñan en profesiones relacionadas con el deporte: jugadores, entrenadores, monitores de gimnasio, bailarines, etcétera. Y también aquellos que se dedicaban a tareas artesanales, como los tejedores, los tapiceros o los fabricantes de cerámica o de cristal. Los agricultores también son bastante felices. Los presidentes ejecutivos y los dirigentes electos también son muy felices, quizá debido a que sienten que tienen el control.
*¿Quiénes experimentan menos ansiedad?
Los mineros están a la cabeza en cuanto a la ansiedad, posiblemente porque desempeñan una profesión peligrosa dentro de un sector que cada vez es más reducido económicamente. Pero lo más raro es que los profesionales con menos ansiedad son personas que tienen trabajos con mucha exigencia y urgencia, como el personal de ambulancia, los técnicos en emergencias sanitarias y los controladores aéreos.
