Buenos Aires, 17 de marzo.- En una conferencia de prensa, los responsables de la Tokyo Electric Power aseguraron que la radiación descendió cerca de 20 puntos, hasta los 292 microsieverts, informó la televisión japonesa NHK.

No obstante, según datos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), los últimos valores recibidos en el interior de la central continúan siendo muy altos (1,5 mSv/h). En el exterior de los reactores 3 y 4 se registran niveles de 400 y 100 mSv/h, respectivamente.

Tepco indicó que su prioridad es el tanque del reactor número 3, sobre el que fueron arrojados desde helicópteros alrededor de 30 toneladas de agua. Las aeronaves lanzaron 7.500 litros de líquido en cada uno de sus cuatro vuelos.

Además, los ingenieros que trabajan en las inmediaciones de la planta nuclear lograron conectar la vía de energía del reactor 2, lo que tendría que permitir reiniciar el bombeo de líquido refrigerante en esa unidad.

Cómo fue el operativo

Las autoridades japonesas se mostraron preocupadas por la seguridad del reactor 3, único que contiene plutonio, material mucho más nocivo que el uranio que contienen los otros cinco núcleos. Por eso, ha desplegado ahora dos camiones militares especiales que rociaron con agua fría la cámara de protección de concreto, en un nuevo intento por reducir la temperatura.

Horas antes, helicópteros del ejército japonés lograron verter una gran cantidad de agua este jueves por la mañana sobre dos de los reactores de la central nuclear de Fukushima para intentar enfriar el combustible que amenaza con entrar en fusión, según imágenes transmitidas en directo por la televisión pública NHK.

Los aparatos, de tipo CH-47 Chinook, sobrevolaron la central y largaron en cuatro ocasiones 7.500 litros de agua sobre los reactores dañados 3 y 4.

Los equipos realizaban misiones de 40 minutos cada uno para limitar su exposición a radiación que, en esos momentos, era de 3.000 microsievert por hora, frente a los 1.000 microsievert al año que se consideran seguros para la salud humana.