�La policía de Orlando reveló que las armas usadas por Omar Mateen para asesinar a 49 personas en la discoteque Pulse de Florida, Estados Unidos, fueron un revólver y un rifle AR-15. Este fusil semiautomático es el más vendido en el país del Norte, y cuesta menos de 500 dólares.
El que sea semiautomático se traduce en que el usuario debe apretar el gatillo para disparar cada bala, pero el arma se prepara automáticamente para disparar de nuevo.
En un país donde comprar un arma es tan fácil como comprar cerveza en cualquier licorería en día de semana, el arma que es fabricada desde 1958 y fue usada por los soldados estadounidenses en la Guerra de Vietnam puede efectuar hasta 30 disparos por minuto. Su peso sin cartuchos es de 3 kilos, llegando a 4,2 en su versión civil, que es la que usó Mateen. Los cartuchos aptos para el arma son dos: el recto, que porta 20 balas, y el curvo, de 30. El alcance de la bala oscila entre los 400 y 600 metros.
Los chalecos antibalas que utilizan los agentes de Policía no protegen de forma total contra los proyectiles del AR-15.
Durante el período 1994-2004, década en la que estuvieron vetadas las armas de asalto para uso civil en EEUU, las variantes del AR-15 con algunas características como culatas plegables, supresores de flash o sujeciones para bayonetas se prohibieron para la venta a civiles bajo la Ley de Control del Crimen Violento de 1994.
Una vez que expiró el veto, estas características volvieron a ser legales en la mayor parte de los estados.
Desde entonces, se retomó la producción y venta de los fusiles que estaban restringidos.
Las organizaciones que informan sobre armas de fuego y las políticas relacionadas con ellas estiman que en los últimos cinco años se han vendido 1,5 millones de ejemplares de este fusil a civiles en EEUU.

