Corea del Norte organizó ayer un acto para celebrar el lanzamiento de un cohete el pasado sábado y advirtió a Japón que deje de enviar barcos a buscar restos del proyectil por considerar esto un espionaje y una "provocación insoportable". El acto reunió a 100 mil personas y ocurrió un día antes de la sesión del Parlamento norcoreano en la que se reelegirá a Kim Jong-Il como presidente.