El jefe militar de la mayor guerrilla izquierdista de Colombia, Jorge Briceño, alias "El Mono Jojoy", murió en combate con las Fuerzas Armadas tras un bombardeo, en lo que fue considerado ayer por el Gobierno como el golpe más contundente al grupo rebelde en su historia.

El fallecimiento de una de las cabezas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), visto como uno de los líderes guerrilleros más violentos y sanguinarios, puede acelerar el desmoronamiento del grupo rebelde y obligarlo a buscar un diálogo de paz, según políticos y analistas.

Mono Jojoy está considerado como uno de los rebeldes más radicales y violentos de ese grupo guerrillero, y se le atribuye el mayor número de ataques a objetivos militares y secuestros como el de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.

Unos 400 efectivos apoyados por 25 helicópteros y 30 aviones atacaron un campamento donde se refugiaba el comandante guerrillero cerca al municipio de La Macarena, en el departamento del Meta, una zona selvática y montañosa donde aún tienen fuerte presencia las izquierdistas FARC.

"El símbolo de terror en Colombia ha caído en una operación que realizaron las Fuerzas Armadas, alias el "Mono Jojoy" fue dado de baja. Eso es una noticia histórica para nuestro país", dijo el presidente Juan Manuel Santos desde Nueva York, donde asiste a la Asamblea Anual de la ONU.

Otros rebeldes fallecieron en el bombardeo, reveló el mandatario sin dar detalles, para luego advertir que la ofensiva contra los demás comandantes de las FARC seguirá sin tregua en todo el país.

Colombia ofrecía una recompensa de 2,7 millones de dólares por Briceño, acusado de cientos de asesinatos, masacres y secuestros en medio del conflicto interno.

Las FARC son el grupo guerrillero activo más antiguo del hemisferio, consideradas como una organización terrorista por EEUU y la Unión Europea, mientras que el Gobierno de Colombia las acusa de obtener millonarios ingresos de la producción y el tráfico de cocaína.

El ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, detalló que el líder guerrillero se encontraba en un campamento en medio de la selva de más de 300 metros de longitud que describió como un búnker con edificación de concreto para refugiarse de los bombardeos, zanjas de arrastre y túneles de escape.

El gran golpe

El golpe asestado a las FARC es el segundo más importante desde el 1 de marzo de 2008, cuando el Ejército y la Policía mataron a Luis Édgar Devia, alias "Raúl Reyes", quien era el "número dos" de ese grupo guerrillero en un ataque que se efectuó en la selva de Ecuador, por lo que el gobierno de ese país rompió las relaciones diplomáticas con Colombia.

El ataque a Jojoy se produjo en medio de un recrudecimiento del conflicto en las últimas semanas, cuando una ola de ataques de las FARC acabó con la vida de más de 30 miembros de la Policía y del Ejército y, como reacción, las Fuerzas Armadas llevaron a cabo bombardeos que provocaron más de 50 bajas a la guerrilla.

Las FARC fue debilitada militar y políticamente durante el Gobierno del ex presidente Alvaro Uribe, quien lideró una ofensiva sin antecedentes apoyada por EEUU que las obligó a replegarse a apartadas regiones selváticas y montañosas. Ahora, la muerte de su líder militar abriría la puerta para que la guerrilla se siente a negociar.