Treinta tres días después de haber iniciado la excavación, la hasta hace poco desconocida y hoy mundialmente famosa perforadora T-130 tocó fondo ayer en la mina San José de Chile a 622 metros de profundidad con lo que comenzó la cuenta regresiva para rescatar a los mineros en la mayor hazaña de supervivencia mundial. El día D será el próximo miércoles y durará dos días según anunció anoche el ministro de Minería, Laurence Golborne, en conferencia de prensa al cierre de una jornada de gran emoción en Chile.

La fecha para la fase final del rescate se decidió luego que un grupo de expertos, ayudados por los propios mineros atrapados, realizaron una voladura controlada para ensanchar el final del pozo por donde serán evacuados.

El ministro de Salud, Jaime Mañalich, precisó por su parte que el primer grupo de rescatados estará compuesto por los 4 ó 6 trabajadores más hábiles, seguidos de unos 10 cuya salud es más débil y, por último, los más fuertes.

La "operación San Lorenzo", como ha sido bautizado el rescate de los mineros, en honor a su patrono, mantiene esperanzados y tranquilos a los 32 trabajadores chilenos y uno boliviano sepultados desde hace 64 días, agregó Máñalich.

El titular de Minería señaló que una vez que la máquina Schramm T-130 del denominado "Plan B" hizo contacto con el taller subterráneo contiguo al refugio donde se han guarecido los mineros, la excavadora del plan A fue detenida, pero sigue trabajando la enorme perforadora petrolera del plan C y ya ha llegado a los 422 metros.

Por su parte, el jefe de los técnicos, André Sougarret, explicó que el encamisamiento del pozo se efectuará en los primeros 96 metros, lo cual permite garantizar la seguridad de la operación y, a la vez, ahorrar tiempo, al no tener que entubar los más de seiscientos metros excavados.


Misión cumplida

El día histórico para los chilenos había arrancado muy temprano por la mañana. A las 8, entre gritos, abrazos, bocinazos y campanadas en todo Copiapó y otras ciudades vecinas, el equipo encargado de la perforación daba cuenta que la perforación había llegado a feliz término. La etapa del rescate clave para el éxito total de la misión no sólo terminó bien sino que hasta logró acortar sustancialmente el plazo del rescate, previsto inicialmente para diciembre. Treinta y dos chilenos y un boliviano, sepultados a casi 700 metros de profundidad desde el 5 de agosto, se enteraban simultáneamente del fin de la excavación. Seguían minuto a minuto el ruido que les anunciaba el comienzo del fin de una pesadilla.

"Treinta y tres días han durado las perforaciones para rescatar a los 33", confirmó minutos después a los periodistas el ministro Golborne, precisando que "La Liebre", como llaman los familiares a la T-130 por su rapidez, llegó a un taller aledaño al refugio en el que los mineros se han guarecido durante 64 días."¡Qué felicidad! Voy a tener a mi hijo", dijo la madre de Daniel Herrera, uno de los mineros atrapados.

La T-130 abrió el ducto que ahora será el cordón umbilical que permitirá traer de regreso a la luz a los mineros.

Familiares y amigos de los mineros se abrazaron con mucha emoción y en medio de aplausos tras largas jornadas de vigilias a la luz de las velas en la mina de oro y cobre ubicada en el lejano desierto de Atacama, el norte de Chile. "Se me sale el corazón", dijo la madre de Jimmy Sánchez, uno de los mineros de 19 años.